PROFESOR UNIVERSITARIO CONTRATADO

Pobresores

Absalón Méndez Cegarra

La vida académica de la Universidad venezolana está amenazada por diversos factores externos e internos. La Universidad acusa los efectos de una ausencia de recursos económicos que permitan cumplir cabalmente las funciones que la sociedad  encomienda en docencia, investigación y extensión; por otra parte se le ataca despiadadamente mediante el consentimiento de  la perpetración de actos delictivos que disminuyen su escaso patrimonio, destruyen sus instalaciones y siembran de miedo e inseguridad el Campus Universitario. Con Convenciones Colectivas y   sentencias judiciales interesadas se viene colocando  un cerco a la vida universitaria. Internamente, las cosas no marchan mejor. La Universidad comienza a desdibujarse del mapa académico. Profesores y estudiantes le abandonan por múltiples motivos. La Universidad, en buena medida, está en manos de sindicatos y gremios. Las autoridades universitarias manifiestan  el desgaste del transcurrir del tiempo y de un actuar en el vacío, pues, al parecer, ya no queda nada que dirigir, que no sea la crisis, y sobre qué ejercer autoridad. En los últimos tiempos varias decisiones de los tribunales de la República se han ensañado en  contra de  la Universidad Central de Venezuela (UCV). Todas ellas tienen un denominador común: problemas relacionados con el ingreso de personal docente y de investigación. La última de las sentencias, la  emanada del Tribunal Superior Décimo de lo Contencioso Administrativo de la Región Capital, de fecha 17-10-2017, deja sin respiración a la UCV, lo que ha motivado su condena y rechazo por parte del Consejo Universitario acordada en Sesión Extraordinaria del 30-10-2017. Este acuerdo  no es suficiente, ni completo. Es lo menos que se  podía esperar del CU.  En un pasado, el acuerdo hubiese estado acompañado de una convocatoria a una gran marcha ante el Tribunal que dictó la medida en defensa de la autonomía universitaria. También, de un análisis-evaluación, sincero, objetivo y ponderado de los asuntos que motivaron la controversia judicial. Desde hace mucho tiempo hemos venido planteando y condenando la errática política de contratación de personal docente que sigue la UCV,  la cual no se atiene al ordenamiento jurídico, razón por la que la figura del profesor contratado es la típica expresión del trabajo precario, suerte de paria y de maquila académica, a quien  se le trata sin ninguna consideración y respeto, negándosele  todos los derechos académicos y laborales.

La Ley de Universidades vigente, en sus artículos 83 al 115 regula lo referente a los Miembros del Personal Docente y de Investigación; y, para el caso de la UCV, el Reglamento del Personal Docente y de Investigación, desarrolla el tema del ingreso, ubicación y ascenso de dicho personal.

Los profesores son clasificados por la Ley en cuatro categorías: Ordinarios, Especiales, Honorarios y Jubilados. Son Miembros Ordinarios, los Instructores; Asistentes; Agregados; Asociados y Titulares, es decir, quienes ingresan mediante Concurso de Oposición, ascienden académicamente  y cumplen los demás requisitos establecidos para su incorporación a la Universidad. Miembros Especiales: los Auxiliares Docentes y de Investigación; los Investigadores y Docentes Libres; y, los Profesores Contratados. La categoría de Miembro  Especial es la puerta que deja abierta la Ley para que las Universidades puedan atender asuntos académicos de urgencia o situaciones particulares de docencia e investigación sin la rigurosidad  que exige la incorporación de un profesor Ordinario. La materia está debidamente desarrollada reglamentaria y convencionalmente. En estos instrumentos jurídicos se establecen los límites que deben tener el tipo de contrato, el cual no debe exceder de un año. Es decir, son contratos a término. Ahora bien, esta puerta ha sido aprovechada por las Universidades para cometer una y mil irregularidades. Tenemos profesores contratados de dos tipos: contra partida fija, cuasi permanentes, y, de emergencia, es decir, eventuales; pero en ambas situaciones tenemos profesores con más de 20, 25 y 30 años de trabajo continuo e ininterrumpido, quienes, a todo evento, gozan de estabilidad e inamovilidad, al aplicar la norma más favorable al trabajador. Es de hacer notar que estos profesores carecen de protección social  alguna, pues, no pueden afiliarse al Instituto de Previsión Social, ascender en el escalafón,  percibir los beneficios salariales de ley y contractuales, en fin, son los olvidados de la tierra universitaria, a pesar que ya casi igualan la nómina de los docentes ordinarios.

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¿El valor de la vida y del trabajo? Las compañías de Seguros de vida, México a fines del s. XIX

vidaytrabajo

El presente artículo está tomado de la pagina “Estudios Sociales del Estado” (ESE) que es una publicación académica semestral que busca generar un espacio de diálogo interdisciplinario reuniendo trabajos que colocan al Estado como objeto de estudio y de reflexión, desde diferentes perspectivas y formas de abordaje. Está orientada a los enfoques que priorizan la comprensión de las manifestaciones institucionales del Estado, los agentes que conforman sus elencos políticos, técnicos y burocráticos, las relaciones configuradas con los distintos grupos sociales, los saberes y las prácticas que modulan el accionar estatal, en diferentes momentos históricos o en la actualidad.

En su publicación del volumen 2, N° 4 del segundo semestre de 2016, extraemos este resumen que puede resultar de interés para muchos de nuestros seguidores de la Fundación para el Desarrollo de la Seguridad Social (FUNDADESS),

Resumen

El negocio de asegurar es un asunto relativamente reciente;
en México, fueron compañías norteamericanas las que
empezaron a vender seguros de vida, a mediados del siglo
XIX. Actualmente, nuestras prácticas en seguridad social
están íntimamente conectadas a estas historias de aseguramiento.
Los seguros generalmente se estudian en relación
a operaciones actuariales y cálculos de probabilidades
de vida de una población. En este texto, me intereso por
las medidas de la vida que los actuarios y médicos de esas
compañías, la mayoría extranjeras, obtenían para los clientes
de países como México. Siguiendo los casos de la New
York Life Co., la Mutua de Nueva York y la Fraternal, entre
otras, he encontrado que el valor de la vida de los mexicanos
asegurables supuso otras medidas, no derivadas del
cálculo de probabilidades, como la capacidad de trabajar
(cuánto ahorro) de la “raza latina”, la capacidad de preservarse
sano (cuánta salud). Así, un trabajador de origen
mexicano no era igual a uno norteamericano en tanto que
uno producía menos trabajo que otro, por razones raciales.
Las compañías de seguros decían cobrar primas a los
mexicanos con base a mediciones que aseguraban la equidad
y evitaban especulación. Lo que aquí discuto es cómo
la “igualdad matemática”, defendida por los actuarios, en
la práctica suponía mediciones que hacía desiguales a los
clientes, como eran las medidas del cuerpo, la propensión
a enfermarse o la capacidad de ahorrar.

Y si quieren leer el artículo completo:  REVISTAESE1

NI UN SOLO VOTO PARA LA INCONSTITUCIONAL ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE

piensoluegonovoto

Absalón Méndez Cegarra

El gobierno nacional ha creado y está creando con sus acciones las condiciones objetivas para que la totalidad de la población venezolana se revele y de la espalda totalmente a esta absurda e innecesaria convocatoria a una asamblea nacional constituyente (ANC).  Mientras el Presidente de la República, dice que la ANC es para garantizar la paz; Diosdado Cabello, dice lo contrario, es,  para crear la guerra, destituir funcionarios públicos, acabar con los poderes constituidos, asesinar a la Fiscal General de la República, etc. Por esta razón, un gobierno agonizante como el que tenemos, no tiene fuerza ni autoridad moral para amenazar a funcionarios públicos  o,  a la población beneficiaria de las misiones sociales con la pérdida de dicho beneficio, si no acuden a votar el 30-07-2017. Esto es un vulgar chantaje, un acto de desesperación gubernamental. Los primeros, los funcionarios, están al servicio del Estado, no del gobierno; y, los segundos,  sólo reciben mediante asistencia social una mínima porción de la renta  o riqueza nacional generada por todos los que habitamos de  esta tierra, a lo cual, por lo demás, tienen derecho;  en consecuencia, no son regalos, dádivas, de Chávez o Maduro. Ha llegado la hora de la verdad. Ninguna persona  que ame a Venezuela, que sienta algo por este pueblo, sometido a una vida humillante e inmerecida,   debe acudir a sufragar, no importa las amenazas,  por quienes han engañado al pueblo venezolano, irrespetado el Estado de Derecho y enriquecido indebidamente, para,  que, ahora, continúen  en el poder, mediante la mamarrachada de una ANC. Los venezolanos saben que personajes como Cilia Flores, Herman Escarrá, Diosdado Cabello, Aristóbulo Izturiz, Jesús Farías,  Mario Silva, Carmen Meléndez, Darío Vivas, Pedro Carreño y toda la cúpula del PSUV sólo garantizan el atraso y la destrucción nacional. Ninguna persona de a pie, militante común y corriente del PSUV saldrá elegido. Serán engañados nuevamente. Los únicos elegidos, de darse esa caricatura de ANC, hipótesis negada,  serán los miembros de la cúpula del PSUV, es decir, los destructores de la sociedad nacional.

Todos los venezolanos de buena voluntad debemos convocarnos para el día 16-07-2017 para dar una demostración de civismo, acudiendo a emitir una opinión sobre los tres puntos o preguntas seleccionadas para la consulta: continuación de Maduro, validez de la ANC y conducta de las FAN.

El SI, debe triunfar estruendosamente. Las colas interminables  para que el gobierno de una vez por todas y la comunidad internacional, se den cuenta y entiendan que los venezolanos somos un pueblo de paz; pero,  rechazamos,  repudiamos  a Maduro y su gobierno, la convocatoria a una ANC y el comportamiento degradante de las hasta ayer heroicas y respetadas FAN.

 Un plebiscito no es más que una consulta popular, una forma de participación ciudadana en los asuntos públicos, establecido como derecho en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. No está sometido a grandes requisitos. No requiere la aprobación de nadie. Carece de efectos jurídicos. Pero, en cambio, tiene un inmenso valor político. Con los resultados del plebiscito le diremos NO  a Maduro, a la  ANC y a unas FAN que están de espaldas a su pueblo.

Ya se escuchan ruidos sobre la reacción gubernamental. Al parecer el PSUV ya se inventó, como es su costumbre, nada original,  para el mismo día 16-07-2017, una convocatoria para instruir a su gente sobre la forma de votar para la Constituyente,  cuyo propósito no es otro que boicotear el plebiscito, al igual como lo ha venido haciendo con todo esfuerzo pacífico que adelanta la mayoría de la población venezolana.  Bueno, ese día, comenzará la prueba de fuego.  La lucha entre la barbarie y la civilización. De sus resultados habrá solo un culpable-responsable: el gobierno nacional. Los venezolanos vamos a luchar hasta el final defendiendo la República, la Constitución, la Democracia, la pluralidad política, el derecho a disentir, la justicia social, el bien común,  y, en general, la libertad política, social, cultural y económica.

El gobierno es tan descarado en materia de violación del Estado de Derecho  que no se ha iniciado la campaña electoral y los candidatos del PSUV andan de organismo público en organismo público, en Universidades, Colegios e Institutos Universitarios, Empresas del Estado, Sindicatos, Empresarios, etc, coaccionando a la gente para que vaya a votar, acompañado de falsas promesas y de la repartición de espejitos. No, el pueblo ya abrió los ojos. El pueblo chavista ya se dio cuenta que a Rey Muerto Rey Puesto. Que lo que le interesa a Maduro y al PSUV es mantenerse en  el poder subyugando al pueblo. Chávez y su legado: La Constitución,  ya, no cuentan para nada. Chávez es, ahora, el enemigo a vencer. Muerto el chavismo. Diosdado es el Rey.

Desconocimiento Institucional como conspiración hacia el Estado. — “EN SOCIEDAD”

A propósito de la diatriba institucional en la que los poderes del Estado incurren con frecuencia en el desconocimiento institucional de su funcionamiento, en el marco del ejercicio de lo que se interpreta como las competencias propias de cada una de las ramas del Poder Público Nacional, producto de la pugna política estructurada en el […]

a través de Desconocimiento Institucional como conspiración hacia el Estado. — “EN SOCIEDAD”